sábado, 29 de noviembre de 2008

KEYNES NO ES LA SOLUCIÓN


El optimista antropológico que nos gobierna ha pasado de negar con contundencia la crisis y tachar de 'antipatriotas' a quienes la apuntaban, a presentar nada menos que ¡siete! paquetes de medidas económicas en apenas unos meses. Sale prácticamente a un promedio de plan por mes, lo que denota una improvisación por otra parte característica en la forma de proceder del presidente del Gobierno. Aunque con ello también se pretende dar la impresión de que el Ejecutivo no se queda de brazos cruzados ante la alarmante realidad. Sin embargo, Zapatero opta por el cámino más fácil y, a la vez, más oneroso: Tirar de chequera, de un dinero público que no hará sino engordar un déficit que ya de por sí está alcanzando grandes proporciones, y del que deberán hacerse cargo las próximas generaciones de españoles. En tiempos de crisis lo más sencillo es acudir a Keynes, es decir, limitarse a mostrarse pródigo con el dinero de nuestros impuestos, incluso cuando no se tiene. Pero sin que se generen las condiciones para que sea la sociedad civil la que protagonice la tan necesaria reactivación económica, el keynesianismo significa, además de alargar la crisis, pan para hoy y hambre para mañana. Al menos nuestro presidente podría seguir los ejemplos de Gordon Brown y Barack Obama, que plantean combinar medidas keynesianas con rebajas de impuestos y reducción del gasto público. Parece ser que sólo cuando se permite la adquisición de una compañía energética española por el Kremlin cabe aplicar un liberalismo, para más inri, mal entendido.

3 comentarios:

Arsenio Bernal dijo...

La razón te avala, amigo mío. Qué vamos a pedir a quien no tiene siquiera la lección mínima de economía que iba a aprender en dos tardes... Y ya sabemos quién era Keynes, el único "serio" de aquel estrafalario grupo de Strachey, Woolf, y cía. (¿Bloomsbury?)
Saludos.
http://www.arseniobernal.blogspot.com

Pablo dijo...

pan para hoy... y socialismo para mañana.
Deberíamos volver a los escolásticos y recuperar el buen liberalismo (sin monedas artificiales) y decir, como Juan de Mariana, que "un ciego nunca podrá guiar a los que ven"

Pedro Moya dijo...

Muchas gracias, Arsenio, por tu participación. Y te deseo toda la suerte del mundo con tu interesantísima y literaria bitácora. Me ha encantado tu artículo sobre 'Intelectuales', un ensayo sencillamente extraordinario.
Don Pablo, se echaba de menos sus atinados y 'libertarios' apuntes. En efecto, cabe recordar que los escolásticos ya denunciaban los perjuicios que provocaban los reyes y príncipes cuando manipulaban el valor de la moneda. Exactamente igual que ahora.