viernes, 6 de febrero de 2009

POR QUÉ ESTÁ EN PELIGRO EL TAJO-SEGURA


Quién nos iba a decir hace apenas cinco años que murcianos y alicantinos nos veríamos obligados a salir a la calle, no para reivindicar las aguas sobrantes de un Ebro que se desborda prácticamente todos los años, sino ¡para defender la supervivencia de un trasvase que parecía plenamente consolidado por la democracia española, como es el Tajo-Segura! Y es que desde entonces han venido sucediéndose una serie de acontecimientos que han dejado tocado de muerte a un instrumento fundamental y básico para la prosperidad y el desarrollo de la Región de Murcia.
El preludio lo encontramos en las 'guerras del agua' orquestadas desde principios de los 90 por quien era el presidente castellano-manchego, el socialista José Bono (el mismo que ahora se envuelve en la bandera española cada vez que puede), que no se privaba de hacer demagogia con un asunto tan delicado con tal de conseguir un puñado de votos. Pero entonces al menos los dos grandes partidos tenían absolutamente claro que las competencias en materia hidrológica pertenecían única y exclusivamente al Estado. Sin embargo, la aprobación por parte del Gobierno de Aznar del Plan Hidrológico Nacional con su proyecto estrella, el trasvase del Ebro, no sólo soliviantó a nacionalistas, regionalistas y demás aldeanos de campanario, quienes se encargaron de agitar los particularismos más cerriles, sino que fue contemplado por un PSOE ya dirigido (entonces como podía) por Zapatero como una gran oportunidad para desgastar al PP y alcanzar el poder en determinados territorios. Así, por ejemplo, el PAR llevó al socialista Iglesias, con quien compartía un discurso radicalmente antitrasvasista, a la presidencia de Aragón, y de la misma forma llegó Maragall (quien llegaría a exclamar: '¡A esos del sur, ni agua!') al poder en Cataluña, aupado por los separatistas de ERC.
Y con el mismo apoyo de los republicanos secesionistas aterrizaría en La Moncloa Zapatero, cuya primera decisión fue derogar el trasvase del Ebro. Desde entonces, a la puesta en solfa de cualquier trasvase por el mero hecho de serlo, se unió la discusión de la misma realidad de España como nación de ciudadanos iguales ante la ley, promovida paradójicamente desde el mismísimo Gobierno (para cuyo presidente el concepto de España como nación es 'discutida y discutible'). La aprobación de un Estatuto de Cataluña flagrantemente anticonstitucional llevó a una perjudicial carrera sin ton ni son por reformar otros Estatutos de autonomía. Y como resultado de esta irresponsable e irracional escalada es la paulatina conversión del Estado de las autonomías en una especie de Confederación de reinos de taifas en la que cada región o nacioncilla hace de su capa un sayo. Se ha llegado al extremo absolutamente disparatado de convertir al territorio en sujeto de derechos, en detrimento por tanto del individuo, del ciudadano por el hecho de ser español. De esta forma se difumina el mismo principio de soberanía nacional y uno de sus derivados, la solidaridad entre regiones que reconoce nuestra Constitución.
No es de extrañar, dados los antecendentes, que la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha, impulsada por el Gobierno socialista de Barreda y en fase de tramitación en el Congreso de los Diputados, quiera arrogarse competencias del Estado e imponer la caducidad del trasvase Tajo-Segura. Por desgracia, tal pretensión parece verse favorecida por el signo de los tiempos del zapaterismo, en los que se refuta la misma existencia de la nación española, de cuya supervivencia depende el ejercicio de nuestros derechos como ciudadanos de España y, por tanto, la defensa de nuestros intereses. Pero no está todo perdido, ni mucho menos. Si nos mantenemos firmes en nuestras justas demandas y reivindicaciones, contribuiremos al mantenimiento y fortalecimiento de la nación.

3 comentarios:

Pon! dijo...

Es indignante ciertamente...

Luego están los "propios" (soy de Alicante) que aquí, o en Murcia, queremos el agua para poner campos de golf (en Cataluña hay el doble que en la C.Valencian...o que los sitios por donde pasa la tubería los pobres bichejos que allí habitan sufren...vaya!

Y yo que sólo veo un ataque constante por parte del PSOE a dos de los lugares donde el PP es más fuerte(junto con Madrid). ¿Soy un conspiranoico? ¿O lo que siento es real?

Saludos.

Pon! dijo...

"que aquí, o en Murcia, DICEN QUE queremos el agua para poner..."

Error de escritura.

Pedro Moya dijo...

En efecto. Son los apologistas de la llamada 'nueva cultura del agua', que, so pretexto de proteger la ecología y el medio ambiente, pretenden condenarnos a la sequía permanente y, con ello, a la miseria y al subdesarrollo. Y, por desgracia, esas especies las tenemos y sufrimos en todas partes.