miércoles, 11 de febrero de 2009

DE CAZA MAYOR


Hace mucho tiempo que tenemos plenamente asumido que Montesquieu ha muerto. Al menos, desde que el entonces vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra nos lo anunciara con ese desparpajo que le caracteriza. Pero que el ministro de Justicia Fernández Bermejo y el juez 'superstar' Garzón se fueran juntos de caza precisamente en plena operación 'judicial' contra el PP es el colmo de la indecencia. Aunque qué mejor manera de escenificar tan flagrante ataque a la división de poderes que mediante un compadreo tan burdo y obsceno, muy propio de la España de Berlanga, entre un miembro del Poder Ejecutivo y otro del Judicial. Ya puestos, podrían haberle llamado Charles Luis de Secondat al muflón más grande, y haber grabado las siglas 'PP' en el lomo del resto de los animales.
El portavoz socialista en el Congreso, José Antonio Alonso, calificaba de 'infamia' el mero hecho de sugerir que el PSOE estuviera detrás de toda esta maniobra. Pues bien, de momento ahí tiene un claro indicio. Por mucho que lo intenten, no conseguirán convencernos de que en realidad fue un 'encuentro' fortuito, pura casualidad. Y es que, parafraseando al propio Bermejo, ambos son de izquierdas, y como tales actúan. Han decidido ir a la caza del PP, sin miramientos. Para qué ir con disimulos.
El verdadero objetivo de toda esta operación de acoso y derribo es intentar desgastar y desactivar a la oposición y, a su vez, desviar la atención para que no se hable de un Gobierno absolutamente acorralado por la crisis económica. Ayer, por ejemplo, Zapatero acabó completamente sonado en el Parlamento ante los implacables mandobles de Rajoy.

3 comentarios:

Jessica dijo...

Me invitaste a participar en tu blog, y me tomo la libertad de hacerte caso. Mi respuesta sobre ese tema, que es demasiado larga como para ponértela en un comentario, la puedes encontrar aquí.

Pedro Moya dijo...

No te creas todo lo que diga la SER, Jessica. En su momento se inventaron que había terroristas suicidas en los trenes del 11-M, y que yo sepa no han aparecido por ningún lado. Ahora va a resultar que el ‘encuentro’ entre Garzón y Bermejo fue organizado por alguien del PP, y ¡que casualmente se toparon allí! Pero, bueno, la culpa tenía que ser del PP, en todo caso, incluso para acabar perjudicándose a sí mismo. Cosas veredes…
Y aquí no se trata de tapar nada. ¿Puede haber habido corrupción en el PP? Pues claro, como en cualquier organización compuesta por seres humanos… Que se investigue todo lo que sea menester, pero que dimitan el ministro Bermejo y que el juez Garzón sea apartado del caso. Vuelvo a repetir que de momento el PP ha asumido responsabilidades políticas (incluso antes de que nadie fuera inculpado). ¿Puede el PSOE, con toda la superioridad moral de la izquierda, presumir de hacer lo mismo en casos similares o más graves?
Hasta en tu partido, Jessica, hay algunos que tienen claro que este compadreo no es de recibo en una democracia en la que, al menos formalmente, hay división de poderes (que sé que a algunos socialistas, como buenos antiliberales, no os gusta; pero todavía no estamos en la Venezuela de Chávez). Es el caso de Jerónimo Saavedra, que ha pedido la dimisión de Bermejo. ¿O acaso se trata de un submarino ‘neocon’ en el PSOE? Quizá resulte intolerable que haya salido en defensa de la división de poderes, ese prejuicio ‘neoliberal’…

Jessica dijo...

Como has copiado y pegado el mismo comentario en tu blog y en el mío, he preferido responderte en el mío, más que nada porque no me he dado cuenta de que también habías comentado LO MISMO aquí, y porque no me gusta repetirme...