jueves, 10 de marzo de 2011

¿QUIÉN ACABÓ CON LA MILI?


Afortunadamente, hace ya tiempo que el Estado no obliga a los jóvenes varones españoles a emplear un valioso año de su vida en el servicio militar; y que, en consecuencia, y tal y como corresponde a un país moderno y desarrollado, nuestro Ejército se halla plenamente profesionalizado. Ahora bien, conviene precisar de dónde partió la iniciativa de terminar con el reclutamiento forzoso y quién la llevó finalmente a cabo, no vayamos a confundir a la opinión pública y, sobre todo, a una juventud que en la actualidad solo conoce la 'mili' de vagas referencias. Porque, pese a lo que pudiera dar a entender el acto oficial que conmemoraba el décimo aniversario de su supresión, no fue obra del muy 'pacifista' Gobierno de Zapatero; ni, por supuesto, de la actual Ministra de Defensa doña Carme Chacón, por mucho que pretendiera apuntarse tal mérito en su carrera como aspirante a la candidatura a la presidencia del Gobierno.

Tampoco desapareció el servicio militar obligatorio con la venida de la democracia, ya que tras la muerte de Franco permaneció la friolera de 25 años; incluidos los casi catorce de Ejecutivos socialistas de Felipe González, que, por cierto, no tuvieron empacho alguno en enviar a soldados de recluta a zonas de conflicto. Hubo que esperar a que llegara un Gobierno del PP, el presidido por el comúnmente tachado como 'belicista' José María Aznar, para que por fin acabara la mili. Concretamente, en 1999, con Eduardo Serra de Ministro de Defensa, se anunció su supresión, lo que se decretó solo dos años después, el 9 de marzo de 2001, con Federico Trillo al frente del departamento. Al César lo que es del César, a Aznar lo que es de Aznar, y a la Chacón, por muy escaso y ridículo que sea, lo que es de la Chacón.

Que ni Aznar ni Trillo hayan sido invitados a la celebración gubernamental del décimo aniversario de la abolición de la mili no es tan solo una nueva muestra de la mezquindad y el sectarismo tan propios del PSOE, y en particular de la actual titular de Defensa; además, responde a un empeño similar al que les llevó a sancionar por ley su 'memoria histórica': intentar imponer como oficial su reescritura de la historia, también la más reciente. Porque medida tan 'progresista' no puede pasar a la posteridad como obra de 'la reacción'. Y menos aún del 'neocon' Aznar.

4 comentarios:

Aguador dijo...

Hay quien dice por ahí que la Chaconeta Metálica ha intentado convertir la efeméride en un acto promocional de su autocandidatura a la jefatura de la pesoe...

:S

Antonio Rentero dijo...

Recientemente unos amigos muy progres y muy de izquierdas conversaban felizmente sobre el aniversario de la abolición de la mili y despotricaban a placer sobre lo terrible de estar un año privado de libertad y bajo el mando opresor de los mandos.

Les dejé que engordaran al marranico de San Antón antes de apostillar "y que tuviera que venir Aznar a quitar la mili".

Tras unos segundos de silencio comenzaron a hablar del tiempo.

pazzi dijo...

Lo que no deja de ser curioso es que el Servicio Militar extendido a toda la población es en principio una iniciativa de lo más democrática. En definitiva, hacía que todos los ciudadanos participáramos en la defensa nacional de manera activa... Claro que en España siempre, pero siempre hemos aplicado ideas buenas la mar de mal. Así nos va...

Pedro Moya dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios, amigos.