lunes, 17 de enero de 2011

QUE CADA PALO AGUANTE SU VELA


Desde luego, no consta que quienes agredieron cobarde y salvajemente al Consejero de Cultura y Turismo del Gobierno regional de Murcia, Pedro Alberto Cruz, tengan nada ver con el PSOE, IU, CCOO o UGT, o que hayan actuado siguiendo órdenes directas procedentes de tales partidos o sindicatos. Por supuesto, solo faltaba. Ahora bien, que la izquierda se nos quiera presentar con su honor mancillado cuando se vincula tan vil atentado personal a su táctica adoptada últimamente en Murcia, que consiste en generar tensión y odio hacia el adversario político por medio de la virulenta algarada callejera y el hostigamiento a cargos públicos del PP, no es sino pura superchería, a la que por otra parte tan acostumbrados nos tienen. ¿O es que no estuvieron los sindicatos presentes durante esa concentración en la que obligaron literalmente a José Gabriel Ruiz, Secretario General de la Consejería de Presidencia, a 'acogerse a sagrado'? ¿Y no han sido ellos quienes han convocado y liderado esas manifestaciones en la Gran Vía de Murcia cuyo vandálico ritual ha consistido invariablemente en arrojar huevos, naranjas podridas y tinta contra el domicilio particular del presidente Valcárcel?

¿No estuvo además en el primer cerco que se produjo, y bien que se hizo ver, la candidata socialista a la presidencia de la Comunidad Autónoma, durante el cual una de las hijas de Valcárcel llegó a ser zarandeada? ¿Quién si no el Secretario de Acción Sindical de CCOO, Ignacio Tornel, anunció en rueda de prensa un calendario consistente en perseguir y acosar a todo miembro del Gobierno regional que se atreviera a asistir a cualquier acto público? ¿Fue entonces tan solo casualidad que, a propósito de una inauguración oficial en Santomera, militantes del PSOE encabezaran una comitiva de bárbaros que se dedicaba a insultar y lanzar huevos contra la Consejera de Presidencia, María Pedro Reverte, y otros cargos del PP?

¿Tampoco es cierto que el político más vilipendiado y sometido a escarnio durante las últimas semanas de 'agit-prop' ha sido precisamente Pedro Alberto Cruz, a quien se le ha pretendido culpar de un supuesto despilfarro del Gobierno autonómico (pese a que su Consejería de Cultura, como él mismo se ha encargado de puntualizar, es la más austera de España), falsedad que además se ha querido relacionar con inexistentes vínculos familiares con el presidente? En realidad, Cruz adolece de un pecado, anterior a su nombramiento como consejero de un Gobierno de la derecha: haber logrado, gracias única y exclusivamente a su preparación y brillantez intelectual y no a su adhesión a los paradigmas y lugares comunes de la progresía, un considerable prestigio dentro del mundo académico y cultural. Algo que la izquierda, que cree ostentar el monopolio de la cultura, jamás le va a perdonar.

Por tanto, quienes de manera irresponsable han instigado una espiral de violencia que podría haber desembocado en una tragedia de irreparables consecuencias no deberían llamarse andana: que cada palo aguante su vela. Empezando por el mismísimo Delegado del Gobierno, el señor González Tovar, que, pese a la sucesión de tan graves acontecimientos, a los que para más inri se apresuró a quitarles importancia, no ha previsto la necesidad de dotar de protección a los miembros del Ejecutivo regional. Tan escandalosa dejación de funciones, sea intencionada, sea, como es preferible suponer, por mera incompetencia, no ha de tener otra salida que la dimisión o el cese. No basta con que Rubalcaba ofrezca a toro pasado una mayor cobertura de las Fuerzas de Seguridad.

3 comentarios:

Athena dijo...

Totalmente de acuerdo. Además, si tan ofendidos están con ciertas actuaciones violentas "de unos pocos", pues que denuncien, que se pronuncien y digan bien alto que ellos no tienen que ver con esa minoría que se cuela en las manifestaciones y hace de Cojo Mantecas. Pero no, porque me parece que tirar huevos es lo que se lleva en este tipo de cosas. Soy funcionaria y de Educación, para más inri y he tenido que oír que lo que nos están haciendo también es violencia, aunque no física. ¿Qué valores les transmito yo a mis alumnos si respondo con violencia al violento? Me descalificaría yo sola si se me ocurriera insultar, ir desinformada y gritar lo que otros me han dicho y, por supuesto, tirar nada a nadie.

Pedro Moya dijo...

Gracias, Athena, por tu comentario... Y por tu testimonio personal, que es muy significativo.

Anónimo dijo...

Pedro, has empezado el artículo con valentía, desmintiendo a tus superiores, pero te ha durado poco. Otra vez será.