viernes, 1 de octubre de 2010

UNA POLÍTICA POLÍTICAMENTE INCORRECTA



Partiendo del principio de que no hay libertad sin ausencia de coerción, no deberían ser objeto de penalización los pactos y acuerdos libres entre individuos mayores de edad, por muy rechazables que podamos considerarlos desde el punto de vista moral; el único límite en estos casos ha de situarse precisamente en la libertad de terceros. Además, legalizando el comercio de las drogas (medida que, eso sí, debería tomarse en el ámbito mundial para que fuera efectiva) y regulando el ejercicio de la prostitución, el crimen ahora asociado intrínsecamente a ambas actividades, en cuya ilegalidad halla precisamente su supervivencia, acabaría desmoronándose casi con toda seguridad.

En cualquier caso, siempre es de agradecer que un dirigente político de tanta entidad se manifieste de manera tan clara acerca de asuntos ciertamente peliagudos, pero que tanto afectan a la ciudadanía de a pie. Aunque si por algo se distingue doña Esperanza Aguirre es por su valentía política, su claridad de ideas y su absoluta ausencia de complejos. En suma, una política políticamente incorrecta.

12 comentarios:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Pedro, mejor si es a nivel mundial, pero mientras tanto legales ya aquí. No veo, en este caso por qué tantas dudas. Drogas y prostitución PEOR no estarán legalizadas. Y de hacerse bien, indudablemente mejorarán en todos los aspectos. Probablemente las drogas sí deberían 'quedar' en manos del Estado, por desgracia (yo que soy partidario de reducir a los mínimos indispensables el Estado).
Un saludo, es mucho tema solo para 'comentarios' ¿verdad?

jaramos.g dijo...

Totalmente de acuerdo con tus dos párrafos, breves, pero sustanciosos. Por cierto, te felicito también porque te expresas con la misma claridad y decisión que Esperanza Aguirre.Acerca de lo que defienden, para ser claro diré que yo no lo tengo tan claro. Saludos.

Helio dijo...

En muchos paises está legalizada la prostitución, mi opinion es que
en el nuestro hace muchos años que se debía haber legalizado, ubicandolas en lugares apropiados, con sus tarjetas sanitarias y por supuesto pagando sus impuestos.
En cuanto a las drogas, como creo que la mayoría son muy perjudiciales, no las legalizaría.

Carlos Fernández Ocón dijo...

Helio y demás contertulios. Las drogas 'muy perjudiciales' no desaparecen por ser ilegales. Y siendo ilegales provocan 'efectos secundarios muy perjudiciales' también. Al menos estarían en manos conocidas, se supone que saneadas, producirían ingresos no a mafias sino al Estado, desapareceria ESA delincuencia desde el camellito para arriba...
Siendo ilegal TODO es negativo para la sociedad, si son legales solo serán negativas para los enfermos, que podrán ser conocidos sin miedo y tratados en su ayuda. Ojalá todo problema fuera tan claro y fácil de mejorar.

Pedro Moya dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios, y especialmente a Jaramos por sus amables palabras.
Carlos: Sólo puntualizarte que el Estado, más que 'dejar en sus manos' el comercio de las drogas (y de esta forma generar un monopolio público con las nefastas consecuencias que ello acarrearía), debería legalizarlo y, por tanto, regular las condiciones de su venta. Al menos así lo creo yo.

un amigo dijo...

Curiosamente ha sido tan cobarde y en su grado de populismo habitual que sólo ha salido unsomdías después de que lo hiciera Felipe González

Estoy de acuerdo en la legalziación pero la Condesa de MNurillo Doña Especulancia Aguirre Gil de Biedam buscaba lo de siempre que le enfocara la cámara.

Carlos Fernández Ocón dijo...

Pedro, esa es 'mi primera tentación', ya te digo que yo el Estado lo quiero para poquitas cosas, muy poquitas cosas. Pero después de darle muchas vueltas, creo que lo menos malo es ése monopolio, por una vez y sin que s....
Es un asunto que en el mercado libre daría problemas. Pero es una opinión, quizá funcionara, libre pero megacontrolado.

tu amigo paco dijo...

Te acompaño en el sentimiento por un nuevo asunto que afecta directamente al ayuntamiento de tu tierra Murcia y al Partido Podrido.

En ejercicio de tu libre libertad no escribas nada de esto en tu blog que es mucho más grave que los sindicatos reciban subvenciones públicas que los cargos electos sean unos corruPPtos y nos roben.

Pedro Moya dijo...

No te preocupes, que habrá ocasión de comentar el aterrizaje en Murcia de 'Producciones Rubalcaba', cuyas proyecciones han vuelto a ponerse en marcha para contrarrestar mediáticamente un fin de semana horrible para el PSOE de Zapatero. En cualquier caso, de momento te hago saber que ninguno de los detenidos tiene nada que ver con el PP (es más, me consta que uno de ellos más bien simpatiza con el PSOE). Y lo que está podrido, hasta el punto de que ya huele a muerto, es el zapaterismo junto con sus cuates, que creen que con estos golpes de efecto conseguirán resucitar. Qué decepción se van a llevar.

un amigo dijo...

SI hubiera pocas detenciones de corruPPtos podríamos sospechar que se hace con ánimo de dar un golpe mediático, la cuesitón es que como hay una cada 4 días tiene que coincidir con algo a menudo pro una simple cuestión de probabilidad.

un amigo dijo...

Por cierto, si no tienen nada que ver con el PP, por qué ponen aus cargos a disposición del PP.


A todo esto hoy ha salido como en Partido Podrido se gastí casi dos millones de euros de cooperación al desarrollo en lonjas, en fin verguenza tú que eres filólogo ve a decriles qué significa.

Pedro Moya dijo...

A ver, Paco: O eres un burdo manipulador, o simplemente no te enteras. Ninguno de los tres que fueron detenidos en su momento (ahora puestos en libertad tras pagar sus fianzas) han podido poner sus cargos a disposición del PP: primero, porque ninguno de ellos es militante del PP; segundo, porque sólo uno de ellos ocupaba un cargo funcionarial dentro del Ayuntamiento (del que ya ha dimitido, por cierto). Supongo que en tu desinformación te habrás referido al único político, no detenido, sino imputado, el concejal de Urbanismo (que tampoco está afiliado al PP, por cierto); que ha puesto su cargo a disposición... del alcalde, que fue quien le nombró. ¿Lo entiendes ya?