domingo, 10 de octubre de 2010

UN AUTÉNTICO PELIGRO PARA LOS LIBERTICIDAS


Se ha hecho esperar. Demasiado. Pero la Academia sueca, por desgracia el más significado baluarte del pensamiento único 'progre' en el mundo, tarde o temprano no tendría más remedio que rendirse a la evidencia. Porque si hace décadas alguien merecía ostentar el Premio Nobel de Literatura, ese es Mario Vargas Llosa: Verdadero iniciador con su obra 'La ciudad y los perros' de una magnífica generación de escritores (Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Carlos Fuentes, José Donoso...), la del llamado 'boom' de la literatura hispanoamericana que surgiera en los años 60, sus novelas, de una sublime calidad literaria, marcan toda una época. Hasta el punto de que la narrativa contemporánea, y no sólo en lengua española, no puede entenderse sin la extraordinaria aportación de Vargas Llosa. Además, como la misma Academia ha resaltado, en sus obras ha sabido plasmar como nadie 'una cartografía de las estructuras de poder' y unas 'imágenes mordaces de la resistencia del individuo, su rebelión y su derrota'.

En efecto, desde 'Conversación en La Catedral' hasta su más reciente 'La Fiesta del Chivo', el denominador común de todas sus novelas, especialmente en las de mayor contenido histórico y político, es la lucha, casi siempre descarnada, del individuo frente a un poder totalizante, que como tal pretende controlar y reprimir su libre iniciativa. De ahí que su propia evolución ideológica, y tras romper con esa izquierda que en la puesta en práctica de sus doctrinas se caracteriza precisamente por esos hábitos opresores que él mismo denuncia (en su caso, la detención en 1971 del poeta cubano Heberto Padilla por el régimen de Castro fue la gota que colmó el vaso), le terminara llevando por la senda del liberalismo. Algo que jamás le ha perdonado esa intelectualidad tantísimos años ciegamente fascinada por aquellas utopías socialistas, que, en su empeño de querer bajar el cielo a la tierra, convierten a ésta en el peor de los infiernos.

Además, y al contrario de quienes se limitan a sentar cátedra desde atalayas provistas de una presuntuosa superioridad moral, tuvo la valentía de saltar a la arena política cuando presentó su candidatura a la presidencia del Perú, cuyas vicisitudes cuenta en 'El pez en el agua'. Por desgracia, su proyecto liberal, basado en las triunfantes reformas que en aquella época emprendieron Margaret Thatcher y Ronald Reagan, acabó sucumbiendo ante la peor enfermedad que continúa asolando América Latina: El populismo, encarnado entonces en un desconocido Alberto Fujimori. Pese a que el Perú perdió a un gran presidente que asimismo podría haber significado un ejemplo a seguir en toda Latinoamérica, la literatura universal obtuvo el impagable regalo de la supervivencia de un extraordinario creador. Y para deleite de sus lectores.

Así pues, no es de extrañar que este Premio Nobel de Literatura (que, como en el caso de la concesión del Nobel de la Paz al disidente chino y preso político Liu Xiaobo, es un tardío pero justo reconocimiento) haya levantado ciertas ampollas en la progresía patria y mundial. De tal forma que un ínclito propagandista del castrismo y sus crímenes, ni corto ni perezoso, ha aprovechado la coyuntura para tachar a Vargas Llosa de 'derechista muy peligroso'. En efecto, lo es: Dado que las ideas que como prestigioso escritor e intelectual promulga se basan en la defensa de la democracia y la libertad individual y en la denuncia de las dictaduras y cualquier clase de totalitarismo, don Mario representa un auténtico peligro para los liberticidas que tanto abundan, especialmente por los lares de su amada y maltratada Hispanoamérica.



6 comentarios:

un amigo dijo...

Absolutamente de acuerdo en el merecimiento a su nobel como escritor ya que como persona deja bastante que desear ya que como el autor del blog es alguien que defiende la libertad del tipo existente en Irak, la libertad para asesinar a miles y miles de personas y dejar el país desecho por quizás siglos. Escrúpulos. Es decir la libertad caiga quien caiga y muera quien muera. Un precio caro sin duda.

Merecido Nobel.

un amigo dijo...

te dejo una muestra de patriotismo PoPular.

yo dijo...

perdón http://twitter.com/nnggmadrid/statuses/27048757539

tu amigo paco dijo...

La academia sueca es tan progre que Jean Paul Sartre rechazó en repatidas ocasiones el premio acusçandola de ser un instrumento más del sistema capitalista global.

Con esto además pongo en evidencia la laxitud de los principios conservadores mundiales que a pesar de que puedan realizar mil y una críticas a un premio les va a faltar tiempo para ir a aregocerlo tan pronto se lo otorguen

Oswal Cobblepot dijo...

No entiendo el final. "haya levantado ciertas ampollas en la progresía patria y mundial". A quién te refieres????

Pedro Moya dijo...

Oswal: Precisamente en el mismo 'post' pongo el ejemplo del tal Guillermo Toledo, el mismo que en su momento justificara el asesinato por el castrismo del disidente Orlando Zapata Tamayo. Aquí hay más casos: http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=228064&Itemid=1.

Paco: La libertad que Vargas Llosa defiende en Irak (pese a que fue muy crítico con la intervención militar) es la que permite al pueblo elegir a sus gobernantes y edificar una incipiente democracia tras el derrocamiento del dictador, y muy a pesar de los impedimentos puestos por las organizaciones terroristas que tratan de impedirlo a sangre y fuego. En este sentido, lo que el periodismo embobado y la progresía en general llama 'insurgencia' afortunadamente está perdiendo su guerra contra la libertad y la democracia en Irak, lo cual es un motivo de alegría para Vargas Llosa y quienes defendemos los valores democráticos en todos los rincones del mundo, por mucho que os entristezca a quienes os hubiese gustado que Sadam siguiese oprimiendo al pueblo iraquí, o en último término que los terroristas se hubiesen salido con la suya y hubiesen impuesto un régimen islamista más.