jueves, 17 de junio de 2010

REFORMA LABORAL: TARDE, MAL Y NUNCA



Una vez más (y van...), Zapatero se ha visto obligado a tragarse unas palabras, las suyas, que a estas alturas no valen absolutamente nada. No ha habido que esperar a que la malvada derecha cometa la infamia de abaratar el despido: Se ha encargado de hacerlo el Gobierno que él mismo encabeza, el más 'progresista', el de mayor 'conciencia social' de la reciente historia de España. De ahí que esta iniciativa, hasta ayer mismo de índole dizque 'neoliberal', no le haya impedido empero dejar su impronta keynesiana: Así, ha tenido a bien introducir la figura del despido subvencionado, parece ser que con los fondos procedentes de las cotizaciones empresariales. Qué mejor manera de facilitar la labor de quienes crean empleo que haciéndoles pagar a todos justos por pecadores, despidan o no.

Aunque para semejante reforma de pitiminí, no era menester alforjas. Porque, si bien se ha reducido el coste del despido para muy determinados casos, nuestro mercado laboral sigue adoleciendo de una rigidez excesiva. De tal manera que, por ejemplo, no se ha querido eliminar la dañina contraposición entre contratos temporales e indefinidos, grave impedimento para la creación de empleo, sobre todo joven; tampoco llegan a especificarse con la claridad requerida las llamadas 'causas objetivas' del despido, por lo que siguen sujetándose llanamente a las interpretaciones de los jueces de lo social; y continúa vigente el actual sistema centralizado del convenio colectivo, que, al no tener en cuenta las particularidades y necesidades de cada empresa (ni tampoco de sus empleados), distorsiona la relación entre salarios y productividad y, en consecuencia, genera paro.

Finalmente, Zapatero no se ha atrevido a alterar el poder de la onerosa socialburocracia sindical, que sigue intacto. Y es que el cariño que en su momento les pidió, y que ciertamente ha obtenido de sobra pese a que estamos cerca de alcanzar la escalofriante marca de los cinco millones de parados, ha de ser mínimamente correspondido. Pero, claro, puesto que, allanándose de nuevo a las prescripciones de Bruselas, ha acabado haciendo el despido siquiera un poco más fácil, ahora se nos representa una grotesca y bochornosa ceremonia teatral protagonizada por el Gobierno y sus sindicatos verticales: Mientras que unos fingen una indignación derivada de un supuesto ataque de cuernos, otros hacen como que se inquietan y piden 'responsabilidad' y 'proporcionalidad en la protesta'. Que dejen de tomarnos el pelo, por favor.

En cualquier caso, no es de extrañar que la reforma laboral zapaterina, tras tantísimo tiempo mareando inútilmente la perdiz, haya resultado un producto típicamente 'lampedusiano': Cambia algo para que todo siga igual. Llega tarde, mal y nunca, al igual que otras medidas que, como deberes que se le imponen, Zapatero no ha tenido más remedio que adoptar. Lo malo es que nuestro presidente del Gobierno no es precisamente un alumno aplicado.

2 comentarios:

paco el de las rebajas dijo...

ves cómo suben impuestos los ultraliberales amig ingleses que tanto amas http://www.cincodias.com/articulo/economia/Londres-sube-IVA-anuncia-impuesto-banca-congela-sueldo-funcionarios/20100622cdscdseco_6/cdseco/

Pedro Moya dijo...

Desde luego, no estoy para nada de acuerdo con esa medida concreta tomada por el Gobierno liberal-conservador británico (como en el caso de otras que especifiqué en un artículo anterior), aunque en líneas generales el programa económico es básicamente el adecuado. Pero ya me dirás qué tendrá que ver la subida del IVA con el asunto que trato en el presente 'post', es decir, el simulacro de reforma laboral del Gobierno de tu admirado Zapatero.