
El Gobierno de Zapatero, el mismo que, mientras negaba la crisis económica, prometía el pleno empleo, sigue batiendo récords de índices de paro: Un 18,8%, el porcentaje más alto en doce años. Además, el peor dato de ocupación de la historia, o al menos desde que este indicador comenzó a elaborarse en... ¡1976! Este es el progreso que nos trae la ruinosa política económica socialista.
Ya está bien de onerosos e improductivos Planes 'E' y demás estropicios y dispendios keynesianos. La solución al problema del paro no pasa por el intervencionismo económico, que a la vista está que lo agrava. Ni mucho menos por subir los impuestos, sino que habría que bajarlos a las empresas para propiciar su creación y la generación de puestos de trabajo, y también a los ciudadanos y a las familias para reactivar el consumo. No es el Estado, que sólo puede entorpecer, sino la sociedad civil la que ha de liderar la tan ansiada recuperación de nuestra economía.

Por desgracia, los estúpidos prejuicios ideológicos de Zapatero, de los que él mismo ha llegado a jactarse, le impiden tomar medidas de este cariz. El presidente estaba convencido de que era cuestión de seguir gastando a espuertas, endeudar a las próximas generaciones y, bajo el paragüas protector del Secretario de Estado Campa, esperar a que escampe. Pero no, la tormenta no cesa. Y no dejan de aparecer en el horizonte nubarrones cada vez más negros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario