jueves, 5 de julio de 2012

CASO 'BANKIA': COMO ELEFANTE EN CACHARRERÍA

No, no y no. Me resisto a unirme al estado de hipocresía general trufado de lugares comunes como 'respeto a la acción de los Tribunales de Justicia' y elogios artificiosos a cierto partido por sus 'servicios a la democracia'. Porque la repentina imputación a la anterior cúpula de Bankia (que vuelve a demostrar lo rauda que puede llegar a ser la Justicia si al juez correspondiente le mueve un irreflenable interés por el caso en cuestión), lejos de denotar un saludable acto de transparencia y persecución del delito, huele muy mal. Es más, apesta.

En primer lugar, porque el juez instructor, cuya tendencia ideológica es conocida, ha entrado al 'garzonita' modo, es decir, como elefante en cacharrería, al imputar de manera indiscriminada a los exdirectivos y exconsejeros del banco sin ni tan siquiera ponderar antes la información proporcionada por la Fiscalía; con lo cual lo que en realidad se ha buscado es el mero efecto político-mediático de someter a una especie de escarnio público (con la correspondiente dosis de 'pena de telediario') a determinados y destacados excargos políticos por el hecho de militar en el PP, que son en último término los únicos señalados mediáticamente. Con especial mención hacia quien representa, junto con el expresidente Aznar, los años de mayor prosperidad económica de la democracia, y cuya figura por tanto hay que desprestigiar a toda costa. Así de claro.

Porque, en segundo lugar, ¿cómo cabe interpretar si no que, en cambio, al verdadero muñidor de la fusión de Cajamadrid con las demás cajas de ahorro que componen Bankia, y quien además dio el visto bueno para su entrada en bolsa, solo haya sido llamado a declarar como testigo? Desde luego, si han tenido lugar irregularidades y se han cometido todas las fechorías habidas y por haber en la construcción de Bankia y su venta de acciones, MAFO no ejercía de mero espectador de privilegio, sino que su papel era, no ya de protagonista destacado, sino de 'Deus ex machina'. Aunque ya sabemos a qué partido está afiliado el nefasto exgobernador del Banco de España.

Y, en tercer lugar, escama este exceso de celo judicial con el caso Bankia, sobre todo si lo comparamos con otros escándalos relativos a otras cajas que requirieron la intervención del Estado durante el zapaterismo, como fueron Caja Castilla-La Mancha y Catalunya Caixa, que en cambio no despertaron el más mínimo interés ni por parte de la Fiscalía ni de ningún juez con más o menos afán de protagonismo. Quizá haya quien considere conveniente y hasta sano que se investigue judicialmente a las cajas intervenidas en función de su color político, y puede ser hasta electoralmente rentable; pero se trata de una flagrante injusticia, puesto que echa por tierra el principio de igualdad ante la ley que ha de regir en cualquier Estado de Derecho.

Y es que flaco favor se le hace a la Justicia con semejantes comportamientos que, como además demuestra la experiencia reciente, suelen propiciar que quienes de verdad deberían rendir cuentas y recibir la correspondiente sanción penal, al final se vayan de rositas. Como muestras, los botones de las calamitosas instrucciones de Garzón. ¡Ah!, y en cuanto a UPyD, de nuevo, como en Asturias, ha desempeñado en este caso el rol para el que en realidad fue fundado: el de avanzadilla y sostén del PSOE. No es que la cabra tire al monte; es que jamás se ha bajado de él.

3 comentarios:

Jose Antonio Gimenez Gomez dijo...

Cierto Pedro, llevas toda la razón, casualmente en este caso la rapidez de la justicia es demasiado sospechosa con respecto a otros casos similares o incluso mas graves.

Pero una vez mas la progresia suele estar mejor preparada para usar la justicia y los medios mediáticos en su beneficio. Quizás termine como tantos casos comenzados por la justicia progre. Con sobreseimientos y nulidades de juicios. Pero servirá para quitar la luz de la justicia de otros caso muy cercanos a la izquierda.

Pedro Moya dijo...

De otros casos y también de este mismo. Por ejemplo, no hay más que fijarse en qué está quedando el caso 'Gürtel' fundamentalmente de resultas de la instrucción garzonita, que al final mucho ruido y pocas nueces. Al tiempo.

Candela dijo...

Es un caso que, además, se está utilizando como cortina de humo para no hablar de más cosas, como las comunidades autónomas y el cambio que necesita la estructura del Estado. Aquí todo apesta y más ultimamente.